¿CÓMO FORTALECER LA COMPRENSION DE LECTURA?

La comprensión lectora es una competencia esencial para la vida y por ello debemos asegurarnos que los alumnos la desarrollan de forma significativa. Gracias a ella seremos capaces de resolver problemas de matemáticas, comprender las instrucciones de un juego, reflexionar acerca de una noticia en el periódico o, simplemente de disfrutar leyendo.

En la sociedad de la información y la comunicación en que vivimos necesitamos dotar a los estudiantes de estrategias y recursos para poder seleccionar, destacar, analizar, comprender y resumir la información a la que tienen acceso Es una tarea que conlleva tiempo y dedicación, pero que es necesaria para adquirir conocimientos y descubrir la realidad que nos rodea.

Para fortalecer el proceso de comprensión, ten en cuenta lo siguiente:

  1. Proponer actividades que partan del interés de ellos y donde este sea el protagonista
  2. Revisa los conocimientos previos para personalizar el aprendizaje, en la medida de lo posible.
  3. Plantea espacios de lectura donde el ambiente sea de confianza y tranquilo para promover la atención y la concentración.
  4. Varía el tiempo dedicado a la actividad dependiendo de la edad de los chicos: su capacidad de concentración también cambia con los años.
  5. Facilita distintos textos, ya que cada uno requiere un grado de comprensión diferente.
  6. Divide la tarea en pequeños pasos significativos si es muy compleja.
  7. Potencia la metacognición para hacerlos conscientes de su propio proceso de aprendizaje.

Algunas ideas para trabajar  la comprensión lectora:

a. Leer recetas, instrucciones, prospectos, el menú de un restaurante… Estas lecturas serán geniales para que el niño o niña empiece a comprender lo que dice el texto, ya que se conforman de frases muy cortas que deben ir asumiendo poco a poco.

b. Escribir finales alternativos: Se trata de una propuesta que permite desarrollar la comprensión lectora y a la vez la creatividad, ya que deben conocer muy bien la historia que se presenta para poder plantear un final diferente al de la historia real

c. Poner el título a los párrafos: En un texto un poco denso o de difícil comprensión, se puede realizar una lectura conjunta y en voz alta, donde cada alumno lea un párrafo y posteriormente le asigne un título.

d. Cambiar las palabras por sinónimos: Los alumnos deberán explicar la frase que han leído utilizando distintas palabras. Para rebajar la dificultad, se puede realizar una lectura previa y subrayar aquellas palabras que no se entiendan y buscarlas en el diccionario. Así después será más fácil entender la frase y posteriormente, poderla explicar.

e. Hacer un dibujo: La imagen siempre es un refuerzo para comprender un texto. Así pues, hacer un dibujo interpretando aquello que han leído trabaja profundamente la comprensión lectora. Asimismo, se pueden relacionar imágenes con fragmentos de texto.

f. Crear una historia por grupos: Es una actividad muy divertida que requiere leer y comprender la historia que han escrito los compañeros o compañeras para seguir con la misma trama y los mismos personajes. Además, posteriormente, se puede realizar un role-playing para interpretar la obra.

g. Analizar sus canciones preferidas: Acercar la comprensión lectora a la música, que es una estrategia que funciona muy bien, puede ser una genial idea, ya que acercas a los alumnos a su realidad y sus intereses.

h. Mapas mentales: ¡Esta actividad está destinada aquellos que quieran unos puntos extras! Y es que realizar mapa mentales es un tarea muy difícil que denota un gran nivel de comprensión lectora y que refuerza la capacidad de síntesis.

i. Seminarios: Esta estrategia consiste en que cada alumno lea un texto sobre un tema concreto que se haya planteado en clase. Así pues, deben recoger información, comprenderla, analizarla y después en el aula debatirla. De esta manera, habrán trabajado la comprensión lectora pero a la vez, descubrirán que existen fuentes no fiables, información poco relevante, diferentes perspectivas, etc.

Lectura en voz alta: la mejor herramienta para formar lectores

La lectura en voz alta es la técnica más antigua de promoción de lectura que existe ya que es indudable que cuando te encuentras a un buen lector éste te contagia, escuchar a otro leyendo es de las mejores formas de animar en todas las edades. La lectura en voz alta propicia en aquellos que no saben leer que participen de la lectura mientras se van haciendo lectores autónomos, ya que como recordarás, primero es un ejercicio heterónomo donde alguien me lee, luego leo con otro y finalmente, elijo mis lecturas.

Con la lectura en voz alta se ejercita la capacidad de atención y escucha, y en este orden puedes fortalecer el respeto también porque el escuchar al otro es la mejor manera de manifestar respeto por él.  Una buena lectura en voz alta te permite comprender la dinámica rítmica de los textos, a través de ella se reproduce la estructura de la palabra escrita así que entre más grandes los chicos debe haber mayor fidelidad al texto.

La lectura en voz alta es un ejercicio oral y corporal que debe tener como protagonista al libro, algunos autores dicen que en la lectura en voz alta incluso el cuerpo del lector desaparece y solamente se queda la voz dándole vida al libro. Así al leer diferentes géneros, estilos y contenidos se muestra al lector la riqueza, por tanto, no solamente se deben leer cuentos, debemos ser mediadores capaces de leer otros géneros y formatos.

Finalmente quiero anotar que la lectura en voz alta fortalece la comprensión ya que ayuda a analizar e inferir, pero esto depende de la preparación del momento de lectura, del tipo de lectura, de a dónde la quiero llevar y qué cierre le quiero dar dejando un terreno abonado para nuevos textos y muchas preguntas abiertas que inviten al desarrollo de la curiosidad y de la creatividad. De igual manera, ejercita la imaginación y la producción de nuevos textos.

Si leer en voz alta representa tantos beneficios, es un ejercicio que debe tomarse con seriedad y con mucha responsabilidad, por tanto, es conveniente señalar algunos aspectos a tener en cuenta:

a. Lector: Quien quiere leer a otros debe saber leer. La forma en que el adulto lee puede influir en el efecto de la actitud de quien escucha, influye su estado de ánimo, y si lo hace por obligación es un fracaso anticipado. Hay que leer de tal manera que quien escucha se sumerja en la lectura, así que el lector ya ha vivido las emociones de la obra y las va a revivir cuando la lee en voz alta sabiendo cómo hacer el énfasis para que el otro las viva. Y de ahí otra vez la importancia de la preparación, de ser cuidadoso, y de no sobre actuar.

Si quieres ser un buen lector, primero debes leer mucho pero también puedes hacer los siguientes ejercicios:

  1. Ejercicios para respirar: respirar en forma correcta ya que nuestra voz es el instrumento, exhalamos aire para sacar la voz (brazos a los lados del cuerpo inhala y exhala con respiración pausada. Puede además, inhalar y soltar la respiración con golpes secos, lo que te ayuda a disminuir la tensión. Vacía la maleta, respira, concéntrate, mira tu intención e inicia

 

  1. Ejercicios de relajación: los músculos de la cara deben estar relajados, puede reírse a carcajadas, hacer voces de animales o sea onomatopeyas; podemos hacer ruidos extraños, sacar palabras, abrir exageradamente la boca e ir sacando vocales, vocalización ante todo repasar las palabras difíciles en la lectura y practicarlas antes.

 

  1. Expresión corporal: al ir leyendo practica las posturas del cuerpo, aprende lo que quieren decir algunas posturas y ten esto en cuenta a la hora de transmitir a un público

 

  1. Imaginación: agregar valor a los personajes. Cerrar los ojos y sacar del contexto a los personajes y enriquecerlos.

 

  1. Ejercita la lectura: adquirir destrezas de lectura, practicando, grabarse, escuchándose atentamente su voz para corregir o fortalecer lo necesario

b.Textos: La calidad estética de la obra es muy importante, comienza por libros que te hayan gustado, revisa libros altamente recomendados, aprende a reconocer la calidad estética de una obra, revisa la calidad literaria y en la línea de lo que está interesado en leer; recurre a una cantidad de géneros y formatos, combina  varios textos o géneros en una sola sesión y al cerrar colocar otras preguntas que lleven a los chicos a otros tipos de textos. La estructura narrativa y los textos van variando, así le vas garantizando un paso importante de un libro a otro de mayor complejidad.

c.Oyentes y lugares: Establece acuerdos con el grupo al que le vas a leer, elige lo que quiere leer, garantiza que no haya interrupciones y crea una atmósfera interesante para la lectura. Usa pequeños detalles por ejemplo: cubrir una silla con una tela y que ese sea el trono del lector, una varita mágica o algo que marque el momento de la historia para honrar ese momento de encuentro, de lectura en voz alta

d.Preparación de la lectura: Debemos leer al menos 4 veces el texto por lo siguiente:

Primera lectura:  Lee el texto completo en silencio para que te encuentres con él, descubre, disfruta la historia, y encuéntrate con los personajes.

Segunda lectura: La siguiente lectura se hace en voz alta de manera personal a solas para preparar el cuerpo y voz, descubrir palabras raras y las posibilidades lúdicas.

La tercera lectura es con lápiz en mano descubriendo los matices del lenguaje haciendo la recreación del lector original.

Y la cuarta lectura úsala para analizar, preparar los momentos, las preguntas, los caminos que se pueden recorrer después y establece las preguntas claves para promover el diálogo.

e.Momento de lectura: Dónde va a ser la lectura, si la hora es para la lectura, colocar a los  participantes en semicírculo, posición del cuerpo frente a ellos, lee los rostros, y revisa a dónde proyectas la voz.

Puedes verificar qué saben, cuáles son los conocimientos previos que tienen, plantear a ellos el propósito de lo que van haciendo, esto permite encuadrar al grupo y enlazar con lo nuevo

Finalmente, después de la lectura hay respeto del silencio, o actividades creativas.

¿Listos? A disfrutar y a convertirse en excelentes lectores capaces de contagiar a nuestras comunidades.