¿Qué es leer y para qué leemos?

 

Cuando un profe, una escuela y un padre de familia tienen claras estas preguntas leer no sólo tiene significado, sino que se pueden diseñar las estrategias, actividades, elecciones de recursos y ante todo la construcción de verdaderos lectores.

 

¿Qué es leer y para qué leemos? 

Hoy traigo aquí apartes del texto de mi conferencia realizada para el CERLALC y el Ministerio de Educación, porque si de algo estoy convencida es del gran poder que tiene la lectura y si contamos con una familia que la estimula, estamos un paso adelante en la formación de lectores

 

Qué es leer?  Básica pero no tan simple pregunta, aquí lo abordaremos porque creo que de la concepción de lectura que tenga usted como docente o promotor, o que tenga la familia (el padre como adulto lector y lo que significa la lectura en la educación de los hijos por ejemplo), depende el sentido que dará a la práctica o promoción de la lectura, la forma como la presente y las actividades que haga al rededor de ella.

 

Para mi, la lectura es un acto con sentido, pero leámoslo de 3 maneras

 

Leer es un acto consentido

Leer es un acto con sentido

Leer es un acto con sentidos

 

Ustedes se imaginan que una familia comprenda esto? Que incluso como profes lo viviéramos? Qué delicia sería formar lectores, porque los ambientes ofrecerían más estímulos y la actitud sería mejor.

 

¿Para qué leer?l Leer nos ayuda a aprender, nos abre la puerta al universo infinito del conocimiento y desarrolla nuestras habilidades cognitivas pero no es lo único. Sin embargo quiero hacer un paréntesis aquí para recordar que no se lee igual en todas las áreas y que uno de los grandes problemas que tenemos es que quieren leer literatura como si estuvieran leyendo un informativo, por ejemplo.

 

Ahora bien leer sirve para construir ciudadanía,  dando herramientas para la construcción de tu opinión, recursos para la participación, alimentando el aspecto crítico que te permite valorar y construir por tanto participar y aportar al desarrollo de la comunidad.  Pero, las prácticas de lectura en la escuela y en el hogar dan rienda suelta a esta parte? Se indaga sobre contextos?, se provoca después de leer la escucha, el intercambio de opiniones, el reconocimiento del otro o el análisis de conflictos?.

 

Y  además, leer nos sirve para construir la subjetividad y es desde ese carácter tan bello de lo estético de la literatura, la construcción de valores, el desarrollo como sujeto, la exploración de emociones.  Y aquí me quiero detener un momento para decirles que la lectura representa ese lugar seguro desde donde puedo tomar distancia y ver qué le pasa a otros (que también me puede estar pasando a mi), cómo lo resuelven, incluso preguntarme qué haría yo en su lugar y hasta ir tomando herramientas por si me llega a pasar, contribuye además a reelaborar algunos aspectos negativos de la realidad y a generar confianza en las palabras porque una sola palabra de amor, de valentía o de solidaridad nos puede sanar

 

El libro y la lectura se convierten en ese espacio en el que no estás solo, en un refugio y en un lugar para crecer.  Ustedes saben que mientras el cerebro reptiliano y el límbico según Paul Maclean están a toda cuando nacemos, el prefrontal que es el responsable de regular a los otros dos, se forma hasta los 20 a 22 años y entonces… quién ayuda con la educación emocional para regular las emociones? Indudablemente los adultos y una herramienta maravillosa son los cuentos y los juegos.  Entre la lectura y el juego puede haber mucha conexión según Joelle Turin ya que el niño empieza por jugar, así que, qué tal si los cuentos recrean algo de esos juegos que realiza en la vida real

 

Ahora bien, un buen libro permite además abrir la imaginación y pensamiento. La cantidad de interrogantes que provoca el relato da posibilidad expansiva y puede adentrarlo en temas más complejos. Pero además se vuelve una actividad creativa cuando escuchamos lo que leemos y cuando la imaginación lo ayuda a crear los mundos que está leyendo

 

Queda claro hasta aquí que tenemos una primera tarea: Repensar lo que pensábamos sobre la lectura y para qué leer con miras a enriquecer las estrategias que tenemos para promoverla y lograr que ésta sea un acto de amor, de aprendizaje y de felicidad para familias, chicos y adolescentes.